No, a las palabras no se las lleva el viento. Resuenan como ecos en nuestra mente o se clavan como astillas en el alma. Las palabras hieren, sanan o transforman.
El eco de las palabras te invita, entre relatos, poesías y frases, a permitir que las historias que te cuento latan dentro de ti, que las frases te susurren y que encuentren un lugar en tu corazón.
Permíteme hablarte a través de estas letras. ¡Escucha su eco!