Dentro de las artes escénicas, en general, la ópera ocupa un lugar preferente a través de la historia de la cultura en sus diversas ramificaciones tanto en Occidente (en Europa) como en Oriente (sobre todo en China). Y en el seno de los géneros musicales, la ópera está destinada a la representación, en la que las acciones escénicas se cantan con acompañamiento instrumental. El espectáculo asume en su seno, hermanados, dos lenguajes distintos: el verbal y el musical.