Cuando la fotograf¡a del chico mudo inund¢ los peri¢dicos y los informativos por el asunto del atentado, decid¡ seguir sus pasos, el rastro de sus huellas, intent‚ entender qu‚ hab¡a ocurrido. Supe de sus pocos contactos, y de c¢mo alrededor de ‚l se cre¢ ese grupo de desclasados que se hac¡an llamar, de forma pomposa, los ap¢stoles. Se dec¡a que todos ellos ten¡an algo en com£n, que no pod¡an vivir sin ruido, y que esta extra¤a necesidad les llev¢ a hacer lo que hicieron.