El protagonista de Cocaína intenta hacer del mundo un lugar mejor a través de la literatura, pero también mediante gestos cada vez más extremos. Recién abandonado por el amor de su vida, vaga por las calles de Moscú fantaseando con batallas imposibles, crímenes inventados y hazañas heroicas, hasta que la realidad empieza a resquebrajarse: muertos que regresan, premios Nobel inesperados, recuerdos que se contradicen.
En este juego de espejos entre autor, personaje y lector, Aleksandr Skorobogatov firma una novela alucinatoria y desbordante, heredera de la gran tradición surrealista rusa. Cocaína es una montaña rusa literaria: feroz, imprevisible y radicalmente libre, una celebración de las posibilidades infinitas de la imaginación.